Drones

AGRICULTURA DE PRECISIÓN e IMPACTO AMBIENTAL

El uso de drones en el agro supone un salto hacia una productividad más eficiente y sostenible, guiada por la innovación ecológica y la reducción de emisiones de carbono. Año tras año surgen aplicaciones adaptadas a nuevos desafíos: optimizar la gestión del agua, minimizar la huella de carbono y reducir la dependencia de combustibles fósiles, todo con el objetivo de impulsar una agricultura de alta calidad y bajo impacto ambiental.

 

 

REGULACIONES Y LA IMPORTANCIA DE LA CONCIENCIA AERONÁUTICA

La incorporación de drones en el ámbito agropecuario ha experimentado un crecimiento exponencial, tanto entre productores como entre especialistas del sector. Este avance impulsó a los gobiernos de múltiples países a profundizar su entendimiento de la tecnología, lo que derivó en la flexibilización de normas: hoy muchas naciones catalogan los drones agrícolas como aeronaves de bajo riesgo y publican guías específicas para su empleo en tareas de fumigación, equiparables a las regulaciones de maquinaria terrestre.

A nivel global, las exigencias varían según la jurisdicción. En Argentina, el reglamento VANT 885/19 establece que, para operar un Vehículo Aéreo No Tripulado (VANT), es obligatorio contar con:

  • VANT inscrito ante el Registro Nacional de Aeronaves.
  • Certificado de Competencia (licencia de piloto) y CMA vigente.
  • Carnet de aplicador.
  • Seguro vigente.
  • Manual de operaciones de explotador y sistema de gestión de riesgos.

 

En Iturriaga SA promovemos y acompañamos el estricto cumplimiento de la normativa vigente, porque sabemos que el mercado de drones agrícolas tiene un enorme potencial. Sin embargo, su crecimiento sostenible pasa por operar bajo estándares aeronáuticos: un dron es una aeronave que comparte el espacio aéreo con todo tipo de aparatos, por lo que es fundamental capacitarse adecuadamente y tomar conciencia de los riesgos propios y ajenos en cada operación.